De acuerdo con estadísticas de comercio exterior del INEGI, en los dos primeros meses del año continuo la tendencia negativa en las exportaciones agropecuarias con una reducción del 12.2% con respecto al mismo período del año pasado.
El valor de las exportaciones agropecuarias en el mes de febrero fue de 1,779 mdd, con un acumulado de 3,637 mdd en los dos primeros meses del año. Las exportaciones se redujeron un 12.8% para el mes de febrero y un 12.2% en el acumulado en los dos meses, con lo que se observa que sigue la tendencia a la baja en las exportaciones con respecto al año pasado.
Las disminuciones más importantes se registraron en las exportaciones de fresas frescas (41.7%), de tomate (38.6 %), de aguacate (31.7%) y de pimientos (17.8%). En contraste, las alzas anuales más relevantes se presentaron en las exportaciones de otros frutas y frutos comestibles (24.1%).
En el caso del tomate, se puede ver el efecto de los aranceles en las exportaciones (estos aranceles iniciaron el año pasado, pero no se habían aplicado aún en los dos primeros del año), por lo que la reducción es un estimado del impacto de los aranceles. Hasta antes de los aranceles la participación de México en las importaciones de EE.UU. fue del 84% (3,222 mdd), pero el año pasado bajo al 78% (2,957 mdd), por lo que una aplicación parcial de los aranceles llevaron a bajar un 6% la participación y de seguir esa misma tendencia este año, podría perderse aún más mercado.
Otro producto que ha perdido participación son los pepinos, mismos que han pasado de un 57% (1,424 mdd) en los años 2023 y 2024, para llegar al 50% (1,434 mdd) en el 2025. De manera similar el esparrago, paso de una participación del 55% (653 mdd) en 2023 a una del 47% (539 mdd) en el 2025.
La caída de los pimientos, a pesar de que no se han visto afectados por aranceles, tuvo una caída importante, si bien no tan grande como el tomate. En los últimos años, la participación de los pimientos pasaron de un 70% de las importaciones de EE.UU. a un 73% en el 2025. Con lo que se ha visto un incremento en la participación en los últimos años, aún partiendo de una base alta.
La caída en las exportaciones agropecuarias, se producen a pesar de que las exportaciones totales en el periodo enero-febrero de 2026, sumaron 104,859 mdd, esto significó un crecimiento anual de 12.2 por ciento. Dicha tasa derivó de un aumento de 13.8 % en las exportaciones no petroleras y de una caída de 28.5 % en las petroleras. Por lo que vemos que los productos agropecuarios han tenido impactos significativos para este sector.
Al interior de las exportaciones no petroleras, las dirigidas a Estados Unidos incrementaron 12.1% a tasa anual y las canalizadas al resto del mundo, 23%. Como se puede ver las exportaciones globales están creciendo, sobre todo aquellas que no se destinan a EE.UU., pero en el caso de las agropecuarias dada su limitada vida de anaquel y lo costoso de la logística para productos frescos, están muy dependientes de la demanda de nuestros vecinos en Norteamérica.
Esta tendencia debería de revertirse, si el consumidor atiende las recomendaciones a las dietas emitidas por el USDA, mismas que favorecen los productos frescos no procesados que exporta nuestro país, pero es necesario una mejor negociación que favorezca los productos nacionales, mismos que son altamente competitivos, cuando están libres de aranceles y de otras barreras al comercio, como son las frutas y verduras frescas que pueden incrementar significativamente en los mercados de alto valor.