
El pasado 3 de junio el Gobierno de México impulsó el Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Tomate, con comercializadores, centrales de abastos y tiendas de autoservicios, refrendando el compromiso de coordinar acciones y garantizar el cumplimiento de este mecanismo con el objetivo de fortalecer la planeación productiva, garantizar condiciones más equitativas para productores y consumidores, y contribuir a la estabilidad de precios en el mercado nacional de este importante producto para la canasta básica.
En el comunicado de la SADER, se menciona que el acuerdo, que es voluntario, apoyará a más de 12 mil productoras y productores, quienes cosechan al menos 3.7 millones de toneladas de tomate —de las cuales 50 por ciento es destinado a la exportación— en una superficie superior a 50 mil hectáreas. Es importante resaltar que el acuerdo se está impulsando, debido a los altos precios de este alimento para el consumidor final, lo que ha estado impactando a la inflación, pero sobre todo a la canasta alimentaria de las familias de México.
Por su parte, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, expresó que el Acuerdo Nacional para el Ordenamiento de la Producción, Abasto, Comercialización y Precio Justo del Tomate tiene el objetivo de vincular a las y los productores con los compradores y de esta manera caminar juntos hacia una Prosperidad Compartida. Durante la conferencia matutina, explicó que el convenio busca eliminar intermediarios en la cadena de distribución, permitiendo que los agricultores vendan directamente a centrales de abasto, tiendas de autoservicio y tianguis, lo que reducirá costos y garantizará un precio más justo para las familias mexicanas.
El acuerdo es coordinado por la Secretaria de Agricultura (SADER), en conjunto con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA), y cuenta con la participación de técnicos y técnicas del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), el Instituto de Investigaciones Forestales Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), las Escuelas de Campo y del programa Sembrando Vida.
La SADER será la encargada de implementar una plataforma digital de planeación para asociar la capacidad productiva con la demanda nacional y los compromisos de exportación. Ahí, las y los participantes coordinarán acciones que permitirán implementar avisos de siembra para planear la producción nacional, mantener el equilibrio y construir un precio justo. Las autoridades indicaron que la coordinación institucional permitirá dar seguimiento a la producción, comercialización y distribución del tomate, además de generar información para la toma de decisiones dentro de la cadena agroalimentaria.
Las y los productores de pequeña y mediana escala también podrán vincularse directamente con compradores, acceder a insumos básicos (semillas, plántulas, fertilizantes y protección de cultivo) y equipamiento, además de contar con acompañamiento técnico de campo y de manejo de sanidad e inocuidad.
De manera particular, la Profeco vigilará el comportamiento de los precios en los puntos de venta final, realizará un monitoreo constante a proveedores y comercializadores para asegurar que los beneficios del acuerdo se trasladen a las familias mexicanas.
La titular de la SADER, Columba Jazmín López Gutiérrez, destacó la suma de esfuerzos para fortalecer el abasto del tomate, un “cultivo originario de México, con una gran riqueza de agrobiodiversidad”, porque con este acuerdo y la participación de todos los actores se estabilizará a la baja después de las intensas heladas de Estados Unidos, la caída de granizo en zonas productoras de México y la afectación de algunas plagas.
Este mecanismo es voluntario y de coordinación entre los sectores público, productivo, comercial, académico y de investigación, con el fin de buscar estabilizar el mercado, proteger la economía familiar y asegurar un trato digno a las y los productores.
Las medidas propuestas se centran en garantizar que la próxima cosecha cuente con una mayor oferta de tomate. Para ello se contemplan acciones de capacitación, apoyos técnicos y medidas para reducir costos de producción. Es importante resaltar, que la mejor cura para los precios altos son los mismos precios, solo por el hecho de los precios vistos este año, se tendrá una mayor oferta de parte de los productores, lo que contribuirá a reducir la presión sobre los precios el año entrante. Los precios fueron impactados por una reducción en la oferta, misma que se dio por una serie de factores como los aranceles a la exportación, el clima y las plagas que contribuyeron a una menor producción.
Es importante resaltar que a pesar de que nuestro estado es el principal productor y exportador de este producto, por lo que este acuerdo podría ser importante para el futuro de la producción en el estado. Sin embargo, no se tuvieron representantes de nuestros productores en este importante evento.