El fenómeno de la “La Niña” continúa afectando nuestra región al inicio del año, pero existe un 75% de probabilidad de transición a condiciones neutrales (esto es condiciones normales) respecto al ENSO entre enero y marzo, según informó el jueves el Centro de Predicciones Climáticas (CPC) de EE. UU., publicados el pasado 12 de enero del 2026.
De acuerdo con un reporte de Reuters las anomalías atmosféricas en el Océano Pacífico tropical se mantuvieron consistentes con las de La Niña. La Niña forma parte del ciclo climático El Niño-Oscilación del Sur, que afecta la temperatura del agua en el Océano Pacífico central y oriental. La Niña provoca temperaturas del agua más frías, lo que aumenta la probabilidad de inundaciones y sequías, que pueden afectar a los cultivos. Cuando el ENSO es neutral, la temperatura del agua se mantiene cerca del nivel promedio, lo que genera un clima más estable y, potencialmente, mejores rendimientos de los cultivos.
“El fenómeno actual de La Niña es débil y se espera que el ENSO vuelva a la neutralidad en febrero o marzo. Existe la posibilidad de que se desarrollen condiciones de El Niño a finales del verano del hemisferio norte”, declaró Jason Nicholls, pronosticador internacional principal de AccuWeather, y añadió que no hay condiciones de sequía generalizadas en las zonas de cultivo a nivel mundial.
Donald Keeney, meteorólogo agrícola de Vaisala Weather, afirmó: “La transición a la neutralidad probablemente se traducirá en condiciones más húmedas en Argentina, lo que favorecerá al trigo de invierno en su próxima temporada”. También se producirían condiciones más húmedas en las llanuras centrales y meridionales de EE. UU. a finales de este verano, lo que mejoraría las perspectivas para el crecimiento tardío de la cosecha de trigo rojo duro de invierno, maíz y soya, añadió Keeney.
Las fuertes lluvias pronosticadas en la mayor parte del cinturón agrícola de Argentina aumentarán los niveles de humedad en los próximos días, lo que beneficiará a los cultivos de soja y maíz en etapas clave de desarrollo, según informaron el miércoles dos importantes bolsas de granos.
Los indicadores atmosféricos, como los vientos alisios, la presión y los patrones de nubosidad sobre el Pacífico central ecuatorial, han mostrado señales consistentes, aunque relativamente débiles, de La Niña desde mediados o finales de septiembre, según informó el martes la Oficina Australiana de Meteorología. La Oficina predice que es probable que las temperaturas del océano Pacífico tropical se mantengan en los niveles de La Niña hasta finales del verano, antes de volver a valores neutrales.
Para el caso de nuestro país las condiciones de “La Niña” surgieron en septiembre de 2025 y se proyecta que continuarán hasta principios de 2026, lo que aumenta el riesgo de fenómenos meteorológicos extremos que podrían dañar los cultivos y empeorar la seguridad alimentaria local. En el caso de la transición a neutral, podría indicar que tendremos de nuevo una temporada de lluvias normal en el verano, si es que continúan las condiciones normales.
Para pronósticos a largo plazo, existe la probabilidad de crecimiento de El Niño, aunque permanece cierta incertidumbre debido a la baja confianza de los modelos de pronósticos hasta la primavera. En resumen, La Niña persiste, seguido de un 75% de probabilidad de una transición a ENSO-neutral durante enero a marzo de 2026. ENSO-neutral es probable hasta por lo menos tarde la primavera del 2026 del hemisferio norte. Sin embargo, hay una probabilidad de que en los meses de julio a septiembre de este año se podría presentar un ligero fenómeno de “El Niño”, por lo que podríamos tener ese efecto hacia el final de la temporada de lluvias con los pronósticos hasta la fecha, que como se mencionaron anteriormente pueden ajustarse conforme avanza el año.
