De acuerdo con un reporte de Succesful Farming, los agricultores estadounidenses se enfrentan a una de los márgenes más reducidos en una década entre lo que pagan por producir alimentos y lo que ganan con su venta. Los nuevos datos del USDA publicados el 15 de diciembre muestran que, para octubre de 2025, el índice de precios de los costos pagados por producir había subido a 155, mientras que el índice de precios recibidos había caído a 121. La agencia compara los índices con los niveles de 2011, que se establecen en 100, lo que facilita la visualización de la evolución de los precios a lo largo del tiempo, según este reporte. En la práctica, esto significa que los costos de producción fueron más de un 50% más altos que en 2011, mientras que los precios que recibieron los agricultores fueron solo un 21 % más altos. Esa brecha alcanzó los 34 puntos del índice en octubre, la mayor diferencia registrada en al menos una década.
El índice de precios pagados registra una amplia gama de gastos, desde fertilizantes y combustible hasta alimento y mano de obra. Mientras tanto, los precios de los cultivos y el ganado han caído desde sus máximos recientes. Estos índices no miden las ganancias directamente, pero ofrecen una clara señal de la creciente presión financiera sobre las operaciones agrícolas de cara a la próxima temporada. Lo que impacta la rentabilidad de los productores en el vecino país, particularmente, aquellas que son menos productivas.
Es probable que los costos de los insumos se mantengan altos en 2026
Este reporte también comenta que las perspectivas actuales para los precios de fertilizantes y otros insumos proyectan costos operativos ligeramente más altos para los cultivos de maíz y de soya en la temporada 2026. Una combinación de posibles impactos arancelarios, así como factores globales, podría elevar los costos generales de producción de cultivos en 2026 en comparación con 2025. Los aranceles podrían afectar algunas partidas de costos de producción, como productos químicos y reparaciones, mientras que factores globales han contribuido al aumento de los costos de los fertilizantes.
En EE.UU., los principales impulsores son el aumento de los precios de los fertilizantes, especialmente el nitrógeno, junto con ligeros aumentos en productos químicos, costos de financiamiento, equipos y mano de obra. Se espera que los costos de semillas, combustible y tierra se mantengan estables, con pocos o ningún cambio.

Costos de producción en Sinaloa
Esa tendencia hacia mayores costos de producción se ve también reflejada en el campo de Sinaloa, ya que acuerdo con la estimación de los costos de producción de Agrocostos de FIRA, reporta que el costo por hectárea para la temporada Otoño Invierno 2025-2026 se espera en $52,901 o $4,408 por tonelada considerando una producción de 12 toneladas, un aumento con respecto a $49,207 o $4,101 estimados para el año pasado. Donde los mayores incrementos se esperan en el costo de los fertilizantes (17% arriba), el costo de la semilla (un incremento del 8%) y el costo del riego (incrementando un 19%), en contraste la mayor reducción se presenta en el costo de financiamiento (15% abajo) debido a menores tasas de interés.
Estos estimados considerarían un incremento total en los costos de un 7.5% para esta nueva temporada con respecto a la anterior, lo que también impactaría los ingresos de los productores sinaloenses. Esos costos por tonelada dependen de condiciones climáticas favorables, para alcanzar ese rendimiento esperado. Donde además se tiene un escenario de mercado incierto en la comercialización, donde no se tienen precios asegurados o contratos de futuros que aseguren la rentabilidad, ni ingresos objetivos como si los tienen los productores de EE.UU.

Futuros de granos a la baja en los últimos años
Como se comentó, el otro componente de la rentabilidad son los precios, el reporte de EE.UU. menciona que se tuvo otro año de buenas condiciones de cultivo en general, lo que resultó en rendimientos récord proyectados para el maíz. Esto, junto con un clima favorable en otras regiones productoras del mundo, presionó a la baja los futuros de granos.
El contrato al contado del maíz ha bajado un 4% frente a la caída del 2.8% del año anterior, la tercera caída consecutiva. La caída en dos años del contrato al contado del maíz es del 6.8%.
