Plantean acciones para disminuir la incertidumbre del campo, ante la sequía en México

 Plantean acciones para disminuir la incertidumbre del campo, ante la sequía en México

Especialistas de diversos ámbitos, participaron el miércoles 30 de junio, en el seminario ¨El problema de la sequía y su impacto en el campo mexicano¨ organizado por Bayer México, para explicar su magnitud y las posibles alternativas que puedan ayudar a mitigar las consecuencias de la escasez de lluvias y tener una visión a largo plazo que ayude al mejor aprovechamiento de este recurso.

Para delinear las causas de la sequía, las condiciones actuales y los pronósticos del resto del año, el profesor Marcos Irineo Esquivel y coordinador del área de Ciencias Atmosféricas de la Universidad de Guanajuato, indicó que el origen de todo esto es el calentamiento global, que provoca un cambio climático que altera los patrones de lluvia y temperatura a nivel global.

Lo anterior, se combina con la variabilidad climática, que en este año abarca el fenómeno conocido como ¨La Niña¨ que consiste en un enfriamiento de las aguas del pacífico que duró desde principios del 2020 hasta abril del 2021, trayendo como consecuencia menos lluvias de las esperadas y con ello, la sequía, comentó Esquivel.

El experto agregó que gracias a el Huracán Enrique, se formaron algunas precipitaciones intensas en Sinaloa. Donde hacía mucha falta, observándose las primeras aportaciones a los embalses como la presa Sanalona. Sin embargo, Esquivel apuntó que el hecho de tener un largo periodo sin lluvias y de repente tener unas intensas, es un patrón a considerar; sobretodo, porque hay posibilidad de que La Niña vuelva a inicios del próximo otoño.

Esquivel concluyó, que se espera más calor que el promedio entre agosto y noviembre de 2021, por lo tanto, más evaporación de embalses y presas. Así como lluvias dentro del promedio entre julio y octubre, con la oportunidad de almacenar más agua en las presas.

El profesor, recomendó a las autoridades, incrementar la red de medición del país para llegar a implementar sistemas de alerta temprana, ya que el cambio climático provoca que lo fenómenos extremos ocurran con mayor frecuencia y la información en este sentido es una gran herramienta para la toma de decisiones.

Durante el seminario, se llevó a cabo un panel, donde el director del Consejo Nacional Agropecuario (CNA) Luis Fernando Haro, comentó que hay una afectación en la producción, recordando que el 70 por ciento de la superficie del país es de temporal y el 30 por ciento de riego, por lo que dependemos mucho del clima y las lluvias. ¨Se presentaron retrasos en las siembras en algunos estados de la república muy importantes, hay una menor superficie de siembra en algunos cultivos¨ dijo Haro.

Haro agregó, que esto implica bajas en la producción, en los ingresos y aumento de la dependencia de importaciones en algunos cultivos y afectaciones en la calidad de los suelos por la erosión. Además, el sector ganadero sufrió por la falta de coberturas vegetales, observándose daños en diferentes partes del país.

Estamos observando también, disminuciones en los almacenamientos de las presas para uso agrícola y como dato, el SIAP, registró entre enero y mayo, alrededor de 360 mil hectáreas siniestradas, esto es el 365 por ciento más del año anterior, y principalmente, esto fue derivado del problema de la sequía, señaló Haro. Este tema, concluyó el director del CNA, afecta a otros países, por ejemplo en Estados Unidos, la sequía está apuntando bajas en la producción y precios elevados.

En su turno, Sol Ortiz García, directora general de Atención al Cambio Climático en el Sector Agropecuario de SADER, hizo hincapié en que los efectos de la sequía son variables, dependiendo de las regiones y el tipo de agricultura que se realice. Si bien, el campo de temporal es el más afectado, también se están observando pérdidas en la capacidad de riegos, por lo tanto, el gobierno debe tener la capacidad de generar políticas públicas que trabajen prioritariamente en las zonas más afectadas, con acciones integrales, explicó Ortiz.

Otro punto importante, señaló Ortiz, es que el cambio climático así como trae sequía, puede traer inundaciones, referente a esto, la SADER fomentará los sistemas de captación de almacenamiento y cosecha de agua, para incrementar la disponibilidad de agua y fortalecer las capacidades de adaptación y resiliencia en el sector, a la par de generar información agroclimática, para mejorar la toma de decisiones.

¨Y que estos sistemas de vigilancia y monitoreo de la sequía en particular, en este caso, no solo estén disponibles para grandes tomadores de decisiones o grandes productores, sino también, para los pequeños productores¨ agregó Ortiz.

Por último Ortiz dijo que se debe pensar en mitigar el cambio climático desde la agricultura, que aunque no es uno de los sectores con más emisiones, acciones como el buen manejo de la soca, y usar métodos de la agricultura de conservación, colabora a la conservación de los suelos y a una menor liberación de CO2.

Después, Cristian Flores, Líder de Proyectos Tecnológicos Sustentables en la División Agrícola de Bayer México, dijo que la sequía, ha sido recurrente en los últimos 25 años con 12 o 13 eventos, pero que generalmente, cuando hay años con buenos volúmenes de almacenamiento, los esfuerzos de los distintos sectores bajan. Es por ello que hizo la invitación a ser sostenidos en la promoción de mejores prácticas agronómicas.

Flores mencionó que el 90 por ciento del sistema de riego en México es de gravedad lo que ha generado un desperdicio de agua que además, no se mide de forma adecuada. ¨Estamos aplicando prácticamente un 60 por ciento más que lo que nuestros cultivos necesitan¨ argumentó Flores.

Existen diferentes tecnologías y técnicas que se pueden aplicar en el campo, expresó flores, como la siembra directa o las camas fijas, que sirve para aprovechar la humedad de las lluvias y usar los sifones con las medidas estandarizadas para asegurar una mejor conducción. Otra técnica identificada por Bayer, es poder acortar las tiradas de surco o las longitudes de riego, debido a que en el inicio se pierde mucho agua y se concentra mucha energía en poder hacer un empuje del recurso al final, indicó Flores.

De igual manera, regar por etapa fenológica, explicó Flores, por ejemplo para maíz, se debe asegurar un riego para germinar y tres de auxilio. Para maximizar la productividad. En este escenario, se requiere contar con los riegos en la etapa que el cultivo lo requiere, o de lo contrario, el estrés hídrico pueden disminuir la producción de un 10 a 30 por ciento, mientras que cuando el estrés hídrico se presenta en etapas reproductivas, las pérdidas pueden ser de hasta 50 por ciento, concluyó Flores.

Por último Diego Berger, Coordinador de Proyectos Especiales de Mekorot en Israel, resaltó que tendremos más años de sequías y más años de inundaciones derivado del cambio climático. Por ello, hay que ver si se tiene la suficiente capacidad para captar el agua cuando llegue en abundancia, para usarse en el futuro cuando falte.

Por otro lado, lo que se hizo en Israel , fue reducir el consumo de agua para uso agrícola, con técnicas y tecnologías más eficientes. En los años sesentas el 80 por ciento del agua que se utilizaba era agrícola, ahora solo es el 50 por ciento y en cambio se produce 5 veces más, apuntó Berger.

La forma de justificar la inversión en tecnología hídrica en Latinoamérica, es que esta será un seguro para el futuro para ser menos vulnerables al cambio climático, comentó Berger. También es importante la experiencia de Israel en medición de los recursos hídricos, los agricultores tienen una cuota medida, con finalidades de gestión y de reducción de la incertidumbre, es necesario además incentivar al productor a ser más eficiente, no necesariamente a través del precio del agua,  pero si cobrar un precio justo que puede ser subsidiado por la sociedad, y asimismo, mantener la sustentabilidad no solo del recurso hídrico, sino de los recursos financieros, como en Israel, que se invierte el 30 por ciento del dinero cobrado por agua, para inversión en proyectos tecnológicos y de investigación hídricos, para planear y depender menos de recursos estatales en ese sentido, aseveró Berger.

 

Redacción : Nio Sainz, Analista Económico de la AARC.

Fuente: https://www.youtube.com/watch?v=1dLcwwPV-Ls

Samantha Campos