El Banco Interamericano de Desarrollo estimó la productividad agrícola a nivel municipio, utilizando el Censo de Agropecuario 2022, con lo que se pueden comparar el avance nacional y en particular los municipios del Estado de Sinaloa, para hacer recomendaciones de política pública que incremente la productividad en el país.
Resultados promedio a nivel nacional
Este estudio midió la producción potencial, la eficiencia técnica, el cambio tecnológico y la productividad total de los factores (PTF) a México entre 2007 y 2022 (mismos que coincide con los dos censos agropecuarios más recientes), utilizando métodos de frontera estocástica de producción y datos de los censos agrícolas. Los resultados confirman que el potencial productivo aumentó en el 85% de los municipios, pero la eficiencia técnica disminuyó en el 84%. Mientras que el crecimiento de la PTF fue positivo en el 89% de los municipios, el aumento promedio fue inferior al 1% anual.
Este crecimiento fue impulsado por el progreso tecnológico, que registró un promedio anual de 1.37%, contrarrestado por una disminución de la eficiencia técnica de -0.32%. Las condiciones climáticas tuvieron un efecto negativo, reduciendo el crecimiento de la PTF en 0.016% por año, resaltando la importancia de fortalecer la resiliencia climática del sector agrícola. Los principales factores que contribuyeron al crecimiento de la PTF durante este período son el riego (5.3%), la tenencia de la tierra (11.3%) y las inversiones en infraestructura (3%).
Este análisis tuvo el objetivo de identificar posibles políticas para mejorar el desempeño del sector de manera sostenible. Para capturar la heterogeneidad del sector, el análisis presenta estimaciones a nivel nacional y municipal, donde la desagregación por municipio permite capturar diferencias internas en el desempeño agrícola dentro del país, lo que a su vez ofrece a los formuladores de política una base más precisa para orientar las intervenciones de forma efectiva.
Incidencia de factores tecnológicos y políticas públicas
La adopción de prácticas agrícolas innovadoras, a menudo certificadas bajo estándares internacionales como orgánico, comercio justo o Tipo Inspección Federal (TIF), ha permitido que una parte de los productores mexicanos acceda a mercados internacionales exigentes, fortaleciendo su competitividad y promoviendo la sostenibilidad. Sin embargo, el sector agrícola de México es altamente heterogéneo y se caracteriza por marcadas diferencias en el tamaño de las unidades productivas, la orientación de la producción y el acceso a recursos.
En los últimos 60 años, la producción agrícola de México se ha multiplicado casi por seis. Los datos del USDA-ERS muestran que la producción creció a una tasa promedio anual del 2.9%, impulsada principalmente por aumentos en la PTF, especialmente desde la década de 1990. En promedio, la PTF creció 2.1% por año, mientras que el uso de insumos aumentó 0.8% anualmente. Entre 2010 y 2020, la PTF continuó mejorando, lo que se tradujo en una mayor producción agrícola. Un análisis por décadas revela que México superó al promedio de los países de Centroamérica tanto en producción agrícola como en PTF, excepto durante la década de 1980 y los primeros años de la década de 2000.
Las evaluaciones de intervenciones agrícolas muestran resultados mixtos, donde el análisis del programa de transferencias agrícolas más grande de México, anteriormente conocido como Procampo, ha encontrado impactos limitados sobre la productividad (Dyer Leal et al., 2017; Valentín-Garrido et al., 2016). Un estudio reciente del mismo programa, renombrado Producción para el Bienestar en 2019, no identificó aumentos significativos en la productividad de los beneficiarios en los cultivos de caña de azúcar y maíz (Ortega Díaz y Guerrero, 2024). En contraste, Todd et al. (2010) encontraron efectos positivos del programa sobre resultados agrícolas como el uso de la tierra, la tenencia de ganado y el gasto agrícola.
Los programas de extensión y asistencia técnica también reportan efectos positivos y significativos. Por ejemplo, Donnet et al. (2017) realizaron un análisis de meta-fronteras y estimaron puntajes de eficiencia técnica entre el 70% y el 100% entre los beneficiarios del programa de Modernización Sustentable de la Agricultura Tradicional (MasAgro), una iniciativa del gobierno y el CIMMYT lanzada en 2010 con el objetivo de incrementar la productividad de maíz y trigo, al tiempo que promovía prácticas sostenibles entre pequeños agricultores. Finalmente, Guerrero Ortiz et al. (2023) encontraron que el programa Precios de Garantía moderó en un 5% la caída en el área cultivada de maíz.
Resultados regionales y liderazgo de Sinaloa
La PTF para 2022 y el crecimiento de la PTF para 2,475 municipios, Sinaloa se ubica entre los estados con mayor crecimiento promedio de la PTF a nivel municipal (ver figura), solo superado por Guanajuato. Las tasas municipales de crecimiento anual de la PTF en Sinaloa varían entre el 0.70% y el 6.62%, con un promedio de 1.62% (ver figura). De forma destacada, el 83% de los municipios registraron un crecimiento superior al 1%, mientras que un 17% se ubicaron por debajo de ese nivel. Los estados sin municipios con crecimiento negativo de la PTF son: Querétaro, Ciudad de México, Campeche, Sinaloa, Tabasco y Baja California.
En el otro extremo, Oaxaca y Baja California Sur se ubican entre los estados con el menor crecimiento promedio de la PTF municipal. Los municipios de Oaxaca muestran una amplia variación, desde un -2.4% hasta el 4.4%, con un promedio de 0.62%. No obstante, el 14% registraron crecimiento negativo, el 62% crecieron menos del 1% y solo un 23% superaron el 1%. En Baja California Sur, el crecimiento municipal de la PTF osciló entre el -0.29% y el 1.85%, con un 20% de los municipios presentando crecimiento negativo.
Los resultados obtenidos a partir de la frontera estocástica de producción revelan los factores que influyen en la producción agrícola y la eficiencia técnica a nivel municipal. Las estimaciones sugieren que el capital, la tierra y el trabajo incrementan la producción agrícola, mientras que los insumos presentan efectos mixtos. La precipitación, la temperatura y el contenido de agua en el suelo también favorecen la producción, al igual que prácticas de agricultura climáticamente inteligente, como la recuperación de suelos y la irrigación. Además, mayores niveles promedio de educación y la proporción de productores masculinos se asocian con una mayor eficiencia técnica a nivel municipal, mientras que la diversificación económica fuera del sector agrícola está vinculada a mayor ineficiencia.
A continuación, se presentan las recomendaciones propuestas a raíz del estudio abordando los principales factores que impactan tanto positivamente como negativamente en la productividad agrícola.
INVERTIR EN EFICIENCIA TÉCNICA PARA GENERAR GANANCIAS EN PRODUCTIVIDAD
La descomposición revela que el crecimiento de la PTF ha sido impulsado principalmente por el progreso tecnológico, mientras que la baja eficiencia técnica ha limitado la productividad. Los agricultores no han aprovechado completamente la capacidad productiva generada por el cambio tecnológico. Además, el efecto positivo de la escolaridad sobre la eficiencia técnica resalta la necesidad de inversiones en capacitación, extensión agrícola y educación. Ampliar la asistencia técnica y la transferencia de conocimiento podría generar mejoras significativas en la productividad, especialmente en los municipios con menor desempeño.
FORTALECER LA RESILIENCIA CLIMÁTICA COMO MOTOR DE PRODUCTIVIDAD
La variabilidad climática ha reducido las ganancias de productividad durante el período analizado. Al mismo tiempo, los resultados evidencian que las inversiones en riego y en tecnologías que reducen la vulnerabilidad climática tienen efectos positivos, lo que subraya la necesidad de adaptar la agricultura a los cambios en los patrones meteorológicos. Ampliar el acceso a sistemas de riego eficientes y a prácticas agrícolas resilientes al clima será clave para sostener el crecimiento de la productividad.
MAYOR FOCALIZACIÓN EN MUJERES PRODUCTORAS PARA REDUCIR BRECHAS DE EFICIENCIA
El análisis muestra que los municipios con mayor proporción de productores hombres presentan una varianza de ineficiencia técnica 138% más baja, lo que sugiere que, en promedio, los hombres operan con mayor eficiencia. Intervenciones específicas —como capacitación, asistencia técnica y programas educativos dirigidos a mujeres— podrían aumentar su productividad sin necesidad de mayores insumos, mejorando así el desempeño general del sector.
OPTIMIZAR LAS TRANSFERENCIAS DE RECURSOS PÚBLICOS A LOS MUNICIPIOS
Las transferencias de recursos públicos están positivamente asociadas con el crecimiento de la PTF. La inversión pública (5.3%), las transferencias federales (11.3%) y los ingresos tributarios municipales (3%) se vinculan con una mayor productividad. Mejorar el diseño y la focalización de estas transferencias puede aumentar aún más su impacto en el desempeño agrícola.
IMPULSAR INVERSIONES AGRÍCOLAS FOCALIZADAS Y ADAPTADAS AL CONTEXTO DE CADA MUNICIPIO
La gran variabilidad en el desempeño de la PTF municipal, tanto dentro como entre los estados, evidencia disparidades significativas en productividad. Mientras que una pequeña proporción de municipios alcanzó tasas de crecimiento superiores al 6%, una parte considerable experimentó crecimiento negativo o inferior al 1%. Estos patrones reflejan brechas crecientes en productividad y eficiencia, por lo cual, inversiones agrícolas diseñadas según las condiciones locales podrían contribuir a reducir estas disparidades y fomentar un crecimiento más equitativo.
